En el entrenamiento tradicional de las artes marciales japonesas existe un concepto conocido como “Musha Shugyo” (武者修行) que se entiende entre muchas como “el viaje de adiestramiento del guerrero”, que puede verse como una jornada, en que el guerrero de antaño viajaba por diferentes zonas geográficas para probar las destrezas que había desarrollado, y si sobrevivía a esta experiencia, regresaría a su poblado de origen, donde prestaría sus servicios, como instructor, guerrero o cualquier otro de utilidad para su comunidad.

Este entendimiento inicial del Musha Shugyo, puede implicar para el estudiante interesado, el descubrimiento de que “Shugyo” puede ser mucho más que solo un viaje “externo”, y es que puede tratarse además de un viaje “interno”, de ahí se desprende una interpretación de que “Shugyo” puede ser un arduo viaje por la perfección del corazón.

Hoy para la mayoría de las personas interesadas en las artes marciales este es un concepto completamente desconocido, pero para una minoría, el “Shugyo” hoy es un “esfuerzo para toda la vida”, entendiendo que no existe un “camino fácil”, para cuando se quiere aprender un arte marcial que nos enseña una forma de vivir.

En Tatsujin Dojo el Musha Shugyo, es tanto una tarea externa como interna, que nos conduce a cuestionarnos sobre el impacto de nuestros pensamientos, palabras y acciones, y si somos de aquellos que buscan aclarar el panorama o si por el contrario contribuimos a oscurecerlo.

El estudiante de Tatsujin Dojo que ha empezado su Musha Shugyo, debe entender que este es un camino que podemos andar juntos, pero cada uno en solitario, todos de forma paralela pero independientes, hay quienes apenas empiezan, mientras otros ya han avanzado, donde todos debemos tener en común que además de ser decididos, debemos ser respetuosos y sobre todo honrados en nuestros esfuerzos.

Sinceramente.

Alejandro Estrada
Director Tatsujin Dojo
www.ninjutsucolombia.com

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